Ligan a célula radical con explosivos hallados en autobús; policías de CdMx madrugan a la Coordinadora e instalan valla para frenar avance hacia Estadio Banorte.
Autoridades federales identificaron a una célula radical del Comité Estudiantil de la Normal Rural de Ayotzinapa como la responsable de fabricar artefactos explosivos improvisados y trasladarlos a CdMx para las protestas en apoyo al magisterio disidente.
Labores de inteligencia ubican al presidente del Comité de Lucha de los normalistas, Jesús García Estrada, El Coquillo, como operador del grupo que coordinó la elaboración y distribución de los dispositivos localizados el lunes en un autobús en el que los estudiantes pretendían ingresar a la capital para apoyar a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Aunque las autoridades encontraron 59 artefactos fabricados con tubos de PVC, se estima que se podrían haber fabricado cerca de mil para ser usados en las movilizaciones.
Según fuentes consultadas, El Coquillo también es responsable de la retención de vehículos, el robo de combustibles y mercancía, así como otros delitos.
Dichos explosivos evidencian un mayor nivel técnico de elaboración, pues los tubos de PVC contienen pólvora sellada con parafina y un sistema de detonación retardada, con la capacidad de provocar lesiones, incendios y daños materiales considerables, particularmente en espacios cerrados o cerca de productos inflamables, indicaron expertos.
Las autoridades también indagan la participación de personas ajenas a los normalistas, que mantienen vínculos con grupos radicales de Ayotzinapa, entre ellos un hombre identificado como Juan Miguel Hernández Carbajal, El Padrino o El Mamado.
Otra línea de investigación apunta a mecanismos de financiamiento externo a los estudiantes, ligados al senador Manuel Añorve y al PRI en Guerrero.
Las fuentes aseguraron que la Fiscalía General de la República (FGR) ya alista diversas carpetas de investigación por la fabricación, traslado y eventual uso de los artefactos explosivos, y rastrea el origen del financiamiento a grupos radicales.
El decomiso de los 59 cilindros que se usarían en las protestas en apoyo al magisterio disidente, a sólo tres días de la inauguración del Mundial, reunió a especialistas de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia y el agrupamiento antibombas Zorros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de CdMx, aseguró una fuente federal.
Los objetos corresponden preliminarmente a artefactos explosivos improvisados, una categoría que engloba a las llamadas bombas de tubo o pipe bomb, como las identifican agencias estadunidenses, utilizadas por grupos criminales, extremistas y organizaciones armadas en distintas regiones del mundo.
A diferencia de los explosivos industriales, una bomba de tubo puede elaborarse con materiales adquiridos en tiendas de construcción o ferreterías, característica que la convierte en una arma de bajo costo.
El artefacto consiste en un tubo cerrado que funciona como contenedor de una carga explosiva. Cuando la presión generada por la reacción interna supera la resistencia del material, el contenedor se rompe violentamente y proyecta fragmentos junto con una onda de presión, alcanzando velocidades cercanas a 300 metros por segundo.
A diferencia de una granada militar convencional, diseñada para dispersar fragmentos metálicos controlados, los tubos de PVC se fracturan en piezas irregulares y afiladas que pueden ser proyectadas por la onda de presión generada durante la detonación.
En México, ese dispositivo encontró un espacio en el arsenal de los criminales; los casos más visibles se concentran en Michoacán, donde grupos criminales utilizan cilindros de PVC acondicionados para alojar cargas explosivas que posteriormente son lanzadas desde drones en la región de Tierra Caliente.
Si el lunes el hallazgo de una caja con explosivos alertó a las autoridades capitalinas, ayer fue una marcha de la CNTE que se enfilaba al Estadio Banorte (antes Azteca), lo que provocó el despliegue de decenas de policías antimotines, dos camiones y dovelas.
Cientos de docentes dieron un nuevo paso en las protestas que mantienen desde hace días al organizar una marcha que tenía como destino la sede de la jornada inaugural del Mundial 2026.
La movilización, que partió del Metro Taxqueña, avanzaba rumbo al escenario de la justa cuando se topó con el muro conformado por al menos 500 agentes y dos camiones atravesados a la altura de División del Norte.
La marcha del magisterio provocó otro día de caos para los capitalinos, debido al cierre temporal de tres estaciones del Tren Ligero y cortes a la circulación durante casi seis horas en Calzada de Tlalpan.
Al lugar acudió el secretario de Gobierno de CdMx, César Cravioto, para dialogar con los manifestantes, a quienes les pidió que “sus acciones se desarrollen de manera pacífica y contribuyan a reducir las afectaciones a la movilidad”.
A su retirada, la Coordinadora acusó que el gobierno “pretende chamaquearlos, pero que seguirán en el plantón… no es amenaza”.
La protesta magisterial también provocó el cambio de agenda de la jefa de Gobierno de CdMx, Clara Brugada, ya que no asistió al banderazo de la ruta del Trolebús que corre del paradero de Chapultepec a Ciudad Universitaria y suspendió el corte de listón de las obras de modernización en la estación del Metro Taxqueña.
Por la mañana, el Centro Histórico fue escenario de un connato de violencia entre docentes y comerciantes, quienes intentaron bloquear con jardineras el paso de un autobús en el que los manifestantes se disponían a apoyar la marcha en Taxqueña.
La CNTE también se movilizó en otras entidades. Su presencia cerca del Aeropuerto Internacional de Tijuana, en Baja California, provocó largas filas de vehículos en los accesos a la terminal y dejó escenas de turistas caminando durante varios minutos para no perder sus vuelos.
Las protestas incluyeron la liberación de casetas de peaje en Zacatecas; el bloqueo, por segundo día consecutivo, de la planta de Pemex en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; la instalación de un plantón en el zócalo de Cuernavaca, Morelos, y el cierre de bancos y del SAT en Chilpancingo, Guerrero.
Fuente: Milenio
Identifican normalistas que llevaban explosivos para protesta en CdMx- Grupo Milenio










Leave a Reply