La tradición de comer 12 uvas para recibir Año Nuevo tiene diferentes historias de origen, vinculadas con creencias remontadas hasta la Roma Clásica.
Las campanadas suenan para recibir el Año Nuevo 2026 y uno de los rituales más populares es el de comer 12 uvas en los primeros segundos del 1 de enero.
Pero esta no es una tradición mexicana, en cambio, se remonta a Europa con diferentes historias de origen, desde una “burla” y protesta contra la burguesía, hasta creencias que se vinculan con la cultura de la Roma Clásica.
¿Cuál es el origen de la tradición de comer uvas en Año Nuevo?
Las tradiciones se arraigan tanto en la vida cotidiana de las personas que en ocasiones se normaliza lo suficiente como para dejar de cuestionar el origen de cada una de ellas.
Pero no por ello es menos importante conocer ‘de dónde venimos’ y en el caso de comer uvas a la medianoche del último día de un año, las primeras versiones se remontan a finales del siglo XIX y principios del Siglo XX.
El primer registro del consumo de esta fruta como “ritual” es de 1882, cuando diferentes trabajadores se burlaron de la comida de la clase alta y la burguesía española, quienes también brindaban con champán para celebrar la llegada del Año Nuevo.
Por ello, se reunieron en la Puerta del Sol, en Madrid, con el objetivo de protestas por la distinción entre las clases sociales y se mantuvo en la sociedad, pero con los cambios que relacionan el consumo de uvas con la buena suerte.
Esto porque, de acuerdo con Larousse Cocina, en la cultura romana de la Época Clásica, las uvas y el vino tinto eran relacionados con la prosperidad e incluso con la maternidad, creencia que se sumó a la de la protesta con el paso del tiempo.
La segunda historia de origen también se sitúa en España, cuando en 1909 hubo un excedente en las cosechas de esta fruta.
Según National Geographic, debido al exceso en las arcas de diferentes productores, fue que comenzaron con el rumor de una presunta atracción de la buena suerte para el nuevo año, siempre y cuando comieras una uva con cada campanada de la medianoche.
Las dos ‘tramas’ del inicio de la tradición son consideradas como válidas, pero NatGeo, le atribuye una mayor veracidad a la de la protesta en contra de la clase alta porque en 1888 existieron algunos textos publicados en los periódicos con una referencia a comer uvas para celebrar Año Nuevo.
Por tanto, considera más la divulgación de la creencia como un empujón para arraigar la costumbre en la sociedad española y poco a poco difundirla a otros países, incluido México.
¿Cómo es la tradición de comer 12 uvas en Año Nuevo?
En México existen distintas creencias vinculadas con el Año Nuevo, como vestir de un color determinado o salir de tu casa con las maletas.
Y entre ellas está la de comer uvas con el fin de atraer cosas positivas a tu vida. Mientras ‘te echas’ cada una de las piezas de fruta, debes pedir un deseo, marcar un propósito o una meta a cumplir en los próximos 365 días, sea ir al gimnasio todos los días, bajar de peso, ahorrar o viajar.
Esto al ritmo de las 12 campanadas de la medianoche, donde cada una de ellas simboliza uno de los meses del año.
Fuente: El Financiero








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